PATXI RAPOSO LONGARTE nació en Durango. Patxi y sus hermanos Emeterio y Herminio participaron activamente en el movimiento de izquierdas de Durango durante la República, por lo que pagaron caro en la guerra y en la dictadura fascista.


Patxi Raposo fue detenido en 1932, acusado de repartir propaganda en el pueblo y de participar en reuniones anarquistas, tal y como recoge un escrito del Alcalde de Durango de la época. Patxi y sus compañeros fueron cruelmente torturados. Entonces tenía 19 años. Junto a él, también fueron detenidos y torturados, entre otros, sus compañeros Mauricio Aizpurua, Jose Maria Larrinaga, Nicolas Barreña, Isidro Etxaburu, Epifanío Osoro, Juan Ibarra y Balbino Morado. El juez los exculpó (06-09-1933), pero a partir de ese momento la vida de Patxi y sus hermanos se volvió un cúmulo de complicaciones.


Fue militante anarquista durante la República, y estuvo afiliado a la CNT. Tras producirse el alzamiento militar fascista combatió en el Batallón Malatesta, junto a sus amigos y compañeros Mauricio Aizpurua Iribar y Esteban Nicolás Barreña Elizegi. Luchó en el frente y, finalmente, fue hecho preso y fusilado en Asturias.


Su hermano Herminio contaba que él y Patxi fueron hechos presos en Asturias por el Tercio de Requetes Virgen de Begoña, y que unos fascistas durangueses los identificaron y apartaron. A él lo llevaron a una celda y, al amanecer del día siguiente, el chaval que le llevó el desayunó le dijo: "Al que detuvieron ayer contigo lo llevaron al cementerio y lo fusilaron". Él le respondió que se trataba de su hermano.


Mi padre, Antonio Barreña Elizegi, solía contar que cuando él era un joven de 19 años, tras la guerra, entró en un bar de Durango donde se divertía un grupo de fascistas durangueses y, al verle entrar, comenzaron a alardear, levantando el tono de su voz, de cómo habían fusilado a Patxi. También les escuchó decir que al ir a fusilarle les pidió no le tapasen los ojos para poder mirarles a la cara. Entre risas parodiaban los gritos en favor de la libertad y el anarquismo que Patxi proclamó en sus últimos segundos de vida.


No he podido retener el nombre del pueblo de Asturias en que Patxi fue fusilado y donde se encontrarán sus restos, pero mediante estas palabras deseo ofrecer un pequeño homenaje a este revolucionario y luchador durangués.

Agur eta ohore Patxi!


Texto: Andoni Barreña