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Por mar y con un buque de guerra…

El diario Eguna abría la portada de su edición del 7 de mayo de 1937 con la noticia de la partida de los barcos Habana y Goizeko Izarra hacia Burdeos. Dos mil quinientos niños viajaban en el primero y mil mujeres en el segundo. El avance del ejercito fascista trajo consigo la expatriación de miles de vascos que partieron en un inicio desde Santurtzi y, más adelante, desde Santander, o incluso desde puertos Asturianos.

De entre los entrevistados por Durango 1936 Elkartea, varios vivieron en primera persona la expatriación con destinos bien distintos: Francia, Bélgica, Inglaterra… Muchos de ellos desconocían incluso dónde irían a parar definitivamente. Algunos viajaron en familia. Otros vieron como los separaban de sus hermanos y hermanas. La mayoría volvíó a sus pueblos de origen incluso antes del final de la guerra. Otros vivieron años en el exilio y alguno que otro no volvió jamás.

 

España entra en Durango

La portada del semanario FOTOS del 1 de mayo de 1937 proclamaba que “España había entrado en Durango” celebrando que el 28 de abril las tropas fascistas habían tomado Durango. Entre los testimonios recabados por Durango 1936 Elkartea hay uno solo que habla de la entrada de las tropas fascistas en Durango puesto que después de los bombardeos de marzo quedaba muy poca gente en la villa. Las hermanas Purificación y Juanita Etxaburu Isasi habían abandonado Durango tras los bombardeos y volvieron a su casa justo cuando entraban las tropas de Franco.

Las amenazas y la detención de su padre, la presencia de “Los moros de Franco”, el saqueo de las casas… Purificación y Juanita guardan vivos recuerdos de aquel Durango sin apenas habitantes que acababa de cambiar de manos en una guerra que continuaba viva a pocos kilometros.

XXV Castet Eguna

El próximo 23 de abril se celebrará el XXV Castet Eguna en Zaldibar. La cita es a las 10:00 en el ayuntamiento para después celebrar el acto conmemorativo a las 12:00 en Santamañezar, junto al monolito por los zaldibartarras muertos por los fascistas.

Korrika eta debekuak

Datorren barikuan, apirilak 7, 20. Korrika Durangotik igaroko da eta Durangon 1936 Elkarteak lekukoa eroango du kilometro batez. 2122. kilometroa izango da gurea eta Laubidietatik gora doan Gasteiz Bidean hartuko dugu lekukoa, 18.55ean.

Albiste honetan euskararen aldeko lasterketak sortzen duen zirrara bizi hori eta iragan ez hain urrunean gure hizkuntzak jasandako mespretxu eta debekuen memoriarekin lotu gura izan ditugu. Izan ere, 1936ko altxamendu faxistaren ondorio eta helburuetako bat izan zen euskara desagerraraztea eta hiztunak gutxiestea.

Sarrera honetan lotu ditugun bideoetan menperatzaileen jokabidearen lagin txiki bat baino ez duzu aurkituko: euskaraz egitegatik salatutako jendea eta salatzaileak; eskolan euskeraz egiteagatik edo erderaz ez jakiteagatik zigortuak; euskal izenak aldatzera behartutakoak, … Lagin txikia baina argigarria.

Rosario Mendibe Atxurra: Batzokiko ikastolako ikaslea

La ofrenda floral del acto conmemorativo del bombardeo correrá a cargo de Rosario Mendibe. Rosario acudía a la Ikastola del Batzoki junto con otros setenta alumnos. El levantamiento fascista se llevó por delante el proyecto de la Ikastola del Batzoki y muchos sueños más. Rosario fue una más entre muchas que cayó en el  estar en el bando perdedor. Su familia tuvo que huir de casa para encontrarse a la vuelta sin ella; dieron por muerto a su padre, supuestamente fusilado (estaba vivo en un batallón desciplinario en Extremadura); dos hermanos de su madre en la cárcel… A todo ello se suma el ambiente represivo de la escuela franquista para con todo lo que supusiera ser euskaldun.

Recuerdos del 31 de marzo. Jose Antonio Olea Garaita y Alberto Barreña Elizegi.

Jose Antonio Olea garaita y Alberto Barreña Elizegi fueron testigos directos del bombardeo del 31 de marzo de 1937. Ambos eran vecinos de Kalebarria. Las bombas de la aviación fascista se llevaron ese día la vida de tres seres queridos de Jose Antonio. La familia de Alberto no tuvo que lamentar ninguna baja directa ese día en concreto pero la guerra les robaría la vida de un hermano envuelta en el oscuro manto de una desaparición nunca resuelta. l

Años más tarde los dos colaboraron activamente a la hora de transmitir lo sucedido a las nuevas generaciones. Siempre dispuestos a aportar su testimonio, Alberto y Jose Antonio fueron la viva voz de una historia silenciada.

Jose Antonio Olea Garaita falleció en febrero del 2016 y Alberto Barreña Elizegi en enero del 2017.

 

Recuerdos del 31 de marzo. Luis Atuna Ercilla

A punto de cumplirse el 80 aniversario del bombardeo del 31 de marzo, Durango 1936 Elkartea recopilará los siguientes días los testimonios recogidos sobre el bombardeo y sus consecuencias. Las diversas narraciones de los testigos, remitiéndose cada cual a su experiencia, nos ayudan a conformar una secuencia poliédrica de aquel fatídico día.

En esta noticia recogemos el testimonio de Luis Altuna Ercilla, donde varias décadas después Luis nos relató sus vivencias del bombardeo del 31 de marzo con un rigor y una nitidez asombrosa.

 

La mujer que se libró de la muerte por un café con leche

Se llamaba Mónica Uribarrena y era de Oromiño (Iurreta). Regentaba el bar del Batzoki de Durango junto con su marido José Martín Erdoiza. Si el hecho de sobrevivir a un bombardeo contra la población civil es una cuestión de fortuna, se puede decir que Mónica fue afortunada aquella fatídica mañana: un café con leche la libró de la muerte.

 

Nicolas Itxaso Orobiourrutia: el palista abadiñarra que murió en el exilio

El abadiñarra Nicolás Itxaso Orobiourrutia fue palista profesional. Debutó en el fronton Euskalduna de Bilbao en 1932. De allí pasó a Madrid donde completó un par de temporadas para trasladarse definitivamente a Barcelona e integrarse en el cuadro de palistas del frontón Novedades. Se encontraba en Barcelona cuando se dio el levantamiento fascista en julio de 1936. Nicolás siguió jugando a pala hasta que en septiembre de 1936 el Novedades cesó en su actividad.

Más tarde, cuando la caída de Barcelona en manos de las tropas fascistas era inminente, Nicolás cruzó la frontera junto con miles de personas a las que el gobierno francés encerró en campos de refugiados como el de Saint Cyprien en el que retuvo a Nicolás. Debido a las pésimas condiciones de vida del campo, Nicolás Itxaso enfermó y falleción en un hospital de Perpignan el 16 de marzo de 1939.